Esta palabra la encontramos mucho en los libros contables y en los artículos relacionados con las estructuras de costos de las empresas,  y muchas veces se tiende a confundir el Margen de contribución con la utilidad operacional.

Escuchamos a muchos empresarios decir este producto me deja un 30%, o la materia prima de este producto es del 50% y mi margen es del 50%, o a este producto le gano un 40% de margen.

Para poder definir realmente la utilidad operacional de un producto o de una empresa debemos tener muy claro que la tarifa o precio de un producto o servicio lo conforman la suma de absolutamente todos los costos más la utilidad esperada, de acuerdo a esto podemos definir la siguiente igualdad:

La suma de todos los ingresos Operacionales de una empresa deben ser iguales a la suma de todos los costos y gastos operacionales más la utilidad.

Partiendo de esto, en cada uno de los productos y servicios que vendemos su precio unitario de venta está conformado por una fracción de todos los costos y de la utilidad.  Cada producto tiene su propia estructura que conserva esta igualdad.

Si analizamos cada producto o servicio de manera individual podemos ver que está conformado por un costo variable que es la materia prima e insumos que se requieren para elaborar cada producto;  este es el  primer costo que conforma un producto.  Por tanto al restar el del precio de venta de cada producto su costo unitario variable nos queda un valor o margen el cual cada producto aporta para cubrir los costos fijos totales de la empresa y la utilidad.  A este valor disponible para asumir parte de los costos fijos y la utilidad lo denominamos MARGEN DE CONTRIBUCIÓN.

Cada línea de productos y servicios tiene un porcentaje de porte o Margen de contribución que aporta al cubrimiento de los costos fijos y la utilidad total del negocio. De acuerdo a lo anterior cuando decimos yo compro este producto en xxx pesos y me cuesta comprarlo el 70%, el 30% restante no es mi utilidad sino mi margen de contribución.  A este 30% le quito el costo fijo total y lo que quede es la utilidad operacional.

 Entre mayor cantidad de productos y servicios vendemos mayor es el aporte en valor del margen de contribución y como los costos fijos son fijos, lo que crecerá es mi utilidad operacional,  lo mismo si el número de productos y servicios es tan bajo que no cubre los costos fijos totales tenemos una perdida operacional.

El punto medio donde se vende cierta cantidad de productos y servicios donde la suma de todos los márgenes de contribución cubren el costo fijo lo denominamos punto de equilibrio ya que ni se gana pero tampoco se pierde.

Esta información es muy importante para las empresas a fin de definir cuanto es la mínima cantidad de productos y servicios a vender en el mercado para poder llegar al punto de equilibrio y empezar a tener utilidades.

No existe una fórmula que nos diga que el margen de contribución debe ser de tanto, esto depende de la estructura de cada empresa en particular, del sector donde se encuentre y del adecuado manejo de los costos fijos y variables.

Cuanto más se controle el costo variable unitario mayor será el margen de contribución a aportar de cada producto o línea de productos. Cuanto más sea controlado y estable el costo fijo de cada empresa el margen de contribución podrá aportar un mayor valor a la utilidad del negocio.

Pueden existir productos con un mayor margen y otros con un menor margen dentro de la gama de productos y servicios de una organización, lo importante es que el margen total de la suma de todos los productos y servicios cubra los costos fijos y aporte a la utilidad del negocio.

Franklyn Malo B.
Ingeniero Industrial, especialista en Administración Financiera.
Asesor Organizacional.
AUGE “Auto Gestión Empresarial”.
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