Uno de los grandes paradigmas empresariales de este nuevo milenio, ha sido el cambio del concepto del recurso humano para las organizaciones, cada día las personas son mucho más importantes y valiosas para el desarrollo, mejoramiento y sostenimiento de las empresas.

Se han generado muchos sistemas organizacionales orientados a la comprensión del comportamiento humano, con el fin de lograr motivar y empoderar a este recurso utilizando sus competencias, destrezas, sentimientos y actitudes hacia el logro de los objetivos de la organización.

No obstante, sobre todo en las grandes empresas y multinacionales podemos ver como los indicadores de rotación van en continuo crecimiento y por muchas políticas y planes de desarrollo del recurso humano que se tengan no se logra frenar esta rotación y todos los problemas sociales y económicos que esto conlleva.

¿En nuestro caso colombiano, cual puede ser la causa de esta continua rotación del recurso humano y el bajo nivel de estabilidad laboral?   No es necesario realizar grandes estudios antropológicos o psicosociales, para regresar a la base, a lo simple y ver claramente la causa de este problema.

La realidad es clara.  Lo primero que hace una organización cuando tiene problemas económicos o una reducción de sus ventas es enfilar sus estratégicas a la reducción del personal y escuchamos como grandes, pequeñas o medianas empresas realizan despidos masivos como parte de su estrategia de optimización.  La situación se complica un poco más en las grandes empresas donde cada colaborador se convierte en un número de identificación un código que fácilmente puede ser borrado bajo la premisa de “NADIE ES INDISPENSABLE”.

Aunque las empresas invierten grandes sumas de dinero en el desarrollo de personal, continua aún dentro de su filosofía de trabajo esta premisa descrita y la justificación de que “NADIE ES INDISPENSABLE”, se convierte en un arma de doble filo para el sostenimiento y crecimiento de las empresas.

Pero si este pensamiento se cambiara por otra premisa “EL RECURSO HUMANO ES VALIOSO”, tendríamos que hacer una evaluación entre que pesa más si el No Indispensable o el Valioso y así tomar una decisión acertada en el momento de rotar al equipo de trabajo.

Pero que debe ser “VALIOSO” para una organización?,  de antemano todo el recurso humano con que cuenta una empresa es valioso porque de una forma u otra agrega valor al producto o servicio, porque es el recurso fundamental de toda organización para existir, ninguna empresa puede funcionar únicamente con máquinas, requiere de recurso humano para existir y más aún si desea crecer, mejorar, cambiar, trascender, requiere de las capacidades de los seres humanos para crear, innovar, buscar soluciones, mejorar y trascender.

Por lo anterior cuando no evaluamos el VALOR AGREGADO, que puede generar un colaborador al logro de los objetivos, estaremos perdiendo la posibilidad de crecer, mejorar y trascender.   Es la única manera de salir de ese círculo de reducir personal para reducir costos y al reducir personal eliminar la posibilidad de crear y sostener y por tanto se siguen reduciendo los ingresos y nuevamente se tendrá que reducir personal hasta desaparecer como organización.

Competencias como la creatividad, la innovación, la capacidad de mejorar, resolver problemas, el compromiso, la entrega, el entusiasmo, el sentido de pertenencia, son valores muy importantes y VALIOSOS, que, a diferencia de un proceso estándar, políticas, normas, formatos, registros, sistemas de gestión integral, etc.  Aportan un mayor valor intangible y una mayor probabilidad de crecimiento y sostenibilidad.

En conclusión, si los programas para el mejoramiento del recurso humano y evaluación del mismo se orientan a dimensionar EL VALOR, que un colaborador puede otorgar a una empresa, los costos laborales que este colaborador genera se convierten en una inversión que genera una rentabilidad por el VALOR AGREGADO, que aporta a los productos y servicios y al crecimiento de la empresa.

Por tanto la premisa “NADIE ES INDISPENSABLE”,  aunque es válida y cierta para las empresas y en la medida de que sus procesos y sistemas de gestión son estándares, nadie será indispensable para cumplir con una función o cargo específico, pero al mismo tiempo tiene que ser igual de importante la premisa “TODOS LOS COLABORADORES SON VALIOSOS, y evaluar el valor que cada colaborador puede aportar a la organización,  transformando este número o código en una persona de carne y hueso con nombre e identidad propia, con sueños, preocupaciones, creatividad, compromiso y es allí cuando los programas de desarrollo de personal comienzan a funcionar eficientemente y cuando este recurso podrá lograr que la empresa incremente sus ventas, optimice sus costos y sea sostenible y competitiva.

 

Franklyn Malo B.
Ingeniero Industrial, especialista en Administración Financiera.
Asesor Organizacional.
AUGE “Auto Gestión Empresarial”.
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