En esta época de grandes cambios económicos y comerciales, las empresas buscan recursos para lograr su crecimiento sostenido en el mercado de terceros como nuevos socios, fusiones, alianzas de grupos, etc.  Para lograr una buena negociación y adquirir recursos de inversionistas, para vender el negocio o simplemente para conocer cuando vale mi empresa, existen métodos cuantivativos para valorar una organización.

La valoración de empresas está compuesta por un sin número de variables cuantitativas y cualitativas que al combinarse buscan lograr un “Valor Ideal”,  tanto para el inversionista como para el empresario o propietario, de manera que las dos partes queden satisfechas en el momento de realizar una venta del negocio.  Esto involucra un análisis científico con métodos financieros y estadísticos y otros más subjetivos generados por la experiencia, conocimiento, olfato de proyecciones futuras del mercado, del sector de la empresa y el valor agregado tangible e intangible que ha generado y sobre todo que podrá generar en el futuro.

Esto significa que valorar cuantitativamente una empresa es algo complejo que requiere de expertos que al mismo tiempo sean imparciales para no ser afectados por los intereses de alguna de las partes y con un gran conocimiento en colocar el valor a las empresas.  La gran conclusión inicial es que el proceso de valoración sea el que fuere debe estar muy bien soportado para que sea confiable y demostrable, de esta manera poder convencer a las partes.Existen muchas teorías que encontramos en los libros como la del “mercado eficiente” y “el justo valor del mercado”, que nos ofrecen los principios básicos a tener en cuenta en el momento de la valoración  y son una herramienta que nos da un grado de confiabilidad sobre todo cuando una empresa tiene acciones  en el mercado, ya que el valor de las acciones en un mercado no especulativo nos brinda una información certera del valor de la empresa.

Así mismo, en una empresa que no maneje acciones la información histórica real y la minuciosidad con que se pueda recolectar toda la información pertinente de la empresa y como podamos proyectarla nos darán la guía para su valoración. Este es otra justificación para llevar registros minuciosos del funcionamiento de cada negocio a fin de poder establecer el valor real del mismo.

Estas teoría de valoración teóricas dan como resultado un valor racional y real de la empresa, Sin embargo si en algún momento queremos vender nuestra empresa,  este valor no será el valor negociado debido a los intereses entre las partes y al tiempo de la transacción pero si da una base real sobre la cual se inicia el proceso de negociación.  Este valor se va a ver muy influenciado por el interés participativo de ser un socio minoritario sin control o pretender buscar el control mayoritario del negocio.

Es muy importante tener en cuenta que el valor de una empresa no solamente lo dan el monto de sus activos, sino el valor agregado que genera cada uno de ellos y la proyección futura de la empresa.

Los datos históricos nos ofrecen una base, pero la proyección futura y la rentabilidad de los activos dan un valor fundamental a la empresa en la medida que esta proyección pueda ser soportada ya que la incertidumbre futura hace complejo este cálculo.  Para esto existen métodos contables y financieros que cuantifican este VALOR AGREGADO y las proyecciones futuras como son: el WACC,  el Flujo de caja libre, el margen EBIDTA, la productividad sobre activo y sobre el Capital de trabajo, que no son otra cosa sino la medición de la capacidad de una organización en generar valor a través de sus activos y operación.

 

Como las organizaciones son entidades dinámicas son muchas las oportunidades de mejoramiento que se pueden determinar y lograr antes de una transacción para dar un mejor valor que satisfaga a las dos partes; al inversionista porque asegura un crecimiento del valor de su inversión y al empresario porque obtendrá un mayor valor presente de su negocio.

Tanto las “reestructuraciones” que se realicen como las “sinergias”, ya sea compartir conocimientos o recursos tangibles, combinar estrategias y negociaciones, crear un nuevo negocio combinado o integrar verticalmente la cadena de negocio y demás acciones que se puedan lograr entre las partes; irán encaminadas a lograr dos objetivos fundamentales: “hacer más con menos” para mejorar la productividad de la organización; y lograr un mayor “crecimiento sostenido”;  estos dos principios generan un mayor valor en el proceso de valoración pero con la ventaja que benefician a las dos partes.

Lo importante es que el valor generado internamente este muy cercano al valor del mercado y que la relación entre estos dos valores se defina en un tiempo determinado y teniendo en cuenta el motivo de la valoración ya que tanto las empresas como el mercado son dinámicos los valores cambiaran en el tiempo y dependiendo la razón por la cual se valorice la empresa este también puede cambiar, además que el riesgo tanto de la empresa como del mercado y sector influenciarán la valoración.

La valoración de las empresas se realiza con dos fines uno el lograr la venta o inversión de un tercero y por otra parte tenemos el poder determinar periódicamente el valor agregado que hemos podido generar en cada periodo esta práctica es muy sana ya que el objetivo de cualquier empresa aparte de tener ingresos rentable

s es generar un mayor valor del negocio e incrementar esta rentabilidad,  por tanto es muy importante tener en cuenta los pasos para valorar una empresa,  partiendo en una situación inicial de como esta la empresa en un momento de tiempo determinado (diagnostico empresarial),  todos los planes y restructuraciones operativas que se desarrollen para incrementar su valor (planes estratégicos), seguidos de las reestructuraciones financieras y las oportunidades de crecimiento con rentabilidad.  Bajo estos tres procesos podremos generar un valor sostenido y creciente a nuestra empresa sea cual fuere el objetivo final.

Franklyn Malo B.
Ingeniero Industrial, especialista en Administración Financiera.
Asesor Organizacional.
AUGE “Auto Gestión Empresarial”.
Email: fmalo@msn.com
Cel. 323 3591557

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